Los regalos de cumpleaños se vuelven rutina enseguida: una tarjeta, un cheque regalo, un brindis rápido. Una canción dura más: se guarda en el teléfono y se vuelve a poner al año siguiente.
Elige a quién va dirigida y cuéntanos cómo es con tus palabras: a qué dedica el tiempo, qué es lo que todos adoran de esa persona, qué anécdota sale en cada comida familiar.
No hace falta elegir una ocasión: describe a la persona con tus propias palabras.
Escribir una canción