En una fiesta de 50, 60 o 70 años todo el mundo sabe de antemano quién va a decir qué. Una canción rompe el guion: la sala se calla, y después la grabación circula por todos los grupos de la familia.
Elige a quién va dedicada y marca el tono, desde lo entrañable hasta la broma descarada. La letra sale de lo que tú nos cuentes.
No hace falta elegir una ocasión: describe a la persona con tus propias palabras.
Escribir una canción